Liga Mexicana
La Coruña, 6 ago (EFE).- El mexicano Omar Bravo cruzó el océano el pasado verano con la ilusión de firmar en la España los números que le dieron fama en México con el Chivas de Guadalajara, pero la aventura europea en el Deportivo de La Coruña ha quedado truncada. Fue el episodio más gris de la carrera del internacional mexicano, que días después de haberse proclamado campeón de la Copa de Oro con la selección tricolor ha quedado desvinculado del club gallego y comenzará una nueva etapa en la que intentará recuperar la figura que fue. Avalado por sus brillantes registros anotadores en México (101 goles), Omar Bravo se incorporó, a los 28 años, con la carta de libertad al Deportivo, donde milita su compatriota Andrés Guardado, pero al contrario de lo que sucede con el centrocampista de Jalisco, el delantero no ha conseguido adaptarse al fútbol español. Su presentación tuvo eco: unos 1.500 aficionados asistieron en el estadio de Riazor para ver su puesta de largo, algo que sorprendió al delantero, quien valoró la oportunidad que se le presentaba, “una ocasión -dijo- muy bonita de dar el salto al fútbol europeo”. Le faltó fortuna en el Deportivo desde la concentración de pretemporada del año pasado en Venezuela, donde le sustrajeron, en el hotel donde estaba alojado el equipo en la localidad de Puerto Ordaz, un ordenador portátil, documentación, dinero y tarjetas. En el campo tampoco le acompañó la suerte, ni con el gol, ni con el técnico, Miguel Ángel Lotina, quien no le dio la continuidad que el atacante requería para acoplarse al estilo futbolístico de Europa. En Liga jugó nueve partidos, sólo dos como titular, y anotó un tanto, de penalti, ante el Málaga en el estadio de Riazor, mientras que en UEFA disputó siete encuentros y tres en Copa del Rey, en los que marcó dos goles. Tenía contrato hasta 2011, pero pronto empezaron las diferencias con el técnico, al que contradijo públicamente antes de marcharse cedido a los Tigres de Monterrey, donde actuó cedido desde marzo hasta el final de la liga mexicana. El conjunto de Monterrey, que abonó 500.000 dólares por el préstamo del jugador, no apostó por hacer efectiva la opción de compra que se había guardado y que estaba cifrada en 4,3 millones de dólares. El presidente del Deportivo, Augusto César Lendoiro, quien llegó a calificarle como el “Raúl mexicano”, se desplazó a México en junio para tratar de encontrarle equipo, pero no lo consiguió. Hubo algunos conjuntos interesados que, según el dirigente deportivista, estaban dispuestos a abonar tres millones de euros por el futbolista, pero su anterior club, las Chivas de Guadalajara, impidieron que la operación fructificase al pedir otros dos millones por el “pacto de caballeros” del fútbol mexicano. Después de participar en la Copa de Oro, que México conquistó ante Estados Unidos, Omar Bravo retrasó en dos ocasiones su regreso a España y finalmente rescindió su contrato con el Deportivo.EFE 1010152